En Ciencia Jurídica trabajamos para garantizar que todas las decisiones editoriales se tomen con absoluta integridad, imparcialidad y transparencia. Un conflicto de interés surge cuando los intereses personales, académicos, económicos o institucionales de cualquiera de las personas involucradas en el proceso editorial pueden influir —o dar la impresión de influir— en su juicio profesional. Para asegurar la confianza de la comunidad científica, la revista identifica como posibles conflictos de interés, entre otros, las relaciones personales o profesionales recientes, colaboraciones académicas cercanas, intereses económicos vinculados con el contenido del manuscrito y situaciones de competencia directa o sesgos institucionales o ideológicos.
Cada participante del proceso editorial tiene la obligación de declarar cualquier situación que pueda comprometer su objetividad:
Autores: Deben informar todos los conflictos reales o potenciales al enviar su manuscrito, así como las fuentes de financiamiento y cualquier circunstancia que pudiera influir en la investigación o evaluación.
Dictaminadores: Deben abstenerse de evaluar un manuscrito si existe una relación personal, profesional o económica que afecte su imparcialidad, manteniendo siempre la confidencialidad del contenido.
Editores: Deben excusarse de intervenir cuando exista un conflicto y asegurar que cada manuscrito sea evaluado por personas completamente independientes.
Todas las declaraciones se realizan por escrito mediante el formulario oficial de la revista. La Secretaría Técnica y el Editor evalúan cada caso, valorando la naturaleza del conflicto y su posible impacto en la objetividad del proceso. Según la gravedad, pueden tomarse medidas como reasignación de revisores, cambio de editor responsable o, en situaciones excepcionales, rechazo del manuscrito. Si se detecta un conflicto no declarado, la revista puede anular evaluaciones, excluir a la persona involucrada de futuros procesos o, en casos graves, iniciar procedimientos de corrección o retractación.
Cada artículo publicado incluye la declaración de conflicto de interés de sus autores, así como la información de financiamiento y contribución autoral.
Las declaraciones recibidas se manejan con estricta confidencialidad.
En áreas altamente especializadas donde es difícil evitar por completo las relaciones académicas, la revista puede adoptar medidas adicionales, como buscar revisores internacionales o solicitar evaluaciones adicionales. Esta política se revisa anualmente conforme a las mejores prácticas internacionales y a las directrices de COPE.
